10:10 UTC April 20, 2010

Estrellas Poker Tour Málaga

Este fin de semana se ha disputado la primera etapa del Estrellas Poker Tour, un torneo que aspira al cetro de torneo español más importante que ahora mismo se disputan las Full Tilt Series y el Campeonato de España de Poker. Este último se llevaría el gato al agua si no fuera por el problema de su estructura, pero esto es harina de otro costal. Tomeu y yo lo afrontábamos con muchas ganas de hacer la primera mesa final del año para el Equipo bwin.

Comencé el torneo con Hipólito Rincón en la mesa, la estrella invitada de Pokerstars. No conocía a casi nadie de la mesa, lo que acostumbra a ser buenas noticias. Tras ver como Rincón perdía 4.000 de los 15.000 puntos de inicio con J-8 en una mesa 8-4-4-7-6 con tres diamantes, me centré en jugar el máximo de botes contra él, ya que sobrevaloraba la fuerza de sus manos. Pero en el segundo nivel tuvo una jugada desafortunada en la que quedó eliminado con KK vs AK, así que tenía que buscar otros jugadores que me pudieran doblar.

Por suerte tenía tres jugadores en la mesa bastante calling stations, pero no me llegaron manos fuertes o manos con las que especular para jugar botes contra ellos, y me fui a la cena más o menos con el mismo stack de inicio. No hay necesidad de arriesgar en los primeros niveles, porque las ciegas son tan pequeñas que no ejercen ninguna presión sobre tu pila de fichas. El momento que la mayoría de pros esperan para empezar a robar ciegas es la entrada de antes, que llegaron un par de niveles después de la cena. También llegaron a la mesa un par de jugadores nuevos, y uno era Santi Terrazas, 3º en el último EPT de Barcelona. Fue contra él contra el que tuve la mano más interesante del Día 1. 3 jugadores hicieron call en ciegas 150-300, y yo me uní a la fiesta en el botón con 9-7 de tréboles. La ciega grande se unió y el flop fue 9-7-3 sin proyectos de color. Todo el mundo pasó y yo aposté 900. Mi sorpresa fue que me pagaron 3 jugadores. El turn fue un inofensivo 2 que abría un posible proyecto de color. Todo el mundo volvió a pasar. Me imaginaba que si hubieran tenido un trío hubieran apostado antes, con tanta gente en el bote, así que imaginaba que estaba ante algún proyecto de escalera, o alguna pareja buscando el milagro. Aposté 2.500  y Terrazas subió a 6.000 en ciega grande. Los otros dos jugadores se tiraron y era el momento de pensar.

Me estaba jugando todas mis fichas, ya que si pagaba 6.000 ahí me iba a quedar con unos 6.000 puntos detrás en un bote de 16.000 puntos, lo que significaba que ya no me iba a tirar. Se trataba entonces de pensar en el rango de Santi. Mostraba mucha fuerza subiendo ahí, así que tenía que preocuparme de un posible trío, pero como estaba en ciega grande y ahí uno puede tener cualquier cosa, ya que le han dejado ver el flop gratis, me dio la sensación de que unas dobles eran incluso más probables. Yo tenía dobles máximas, así que era complicado ponerle en 99 o 77 porque quedan pocas combinaciones, así que, o tenía 33, de la cual sólo hay tres combinaciones, o tenía dobles o un proyecto de escalera+color, de lo cual hay muchas más combinaciones y, por lo tanto, es mucho más probable. Convencido de que lo más lógico es que tuviera dobles parejas peores fui all-in por mi resto convencido de que me pagaría. Pero mi sorpresa fue mayúscula cuando hizo instafold. Quizás hizo una subida por información, pero es una barbaridad dejarse medio stack y luego tirarse. A ver si le pregunto en el próximo torneo que llevaba…

No hubo manos demasiado destacables el Día 1, en el cuál lo importante era sobrevivir. Pasé con 20.000 puntos y la media en 30.000. El día 2 lo afronté con una mentalidad completamente diferente. Era el momento de ir a por el torneo. Me doblé con QQ en una mesa con Sobraoboy y Juan Maceiras gracias a un extranjero que fue all-in con K-9. Empecé a abrir más botes y me puse con 50.000 y nos cambiaron de mesa. Me llevaron a una en la que estaba el líder del Día 1A, un holandés con cara de bulldog, y Chema Felices, el matador del último CEP. El resto de jugadores eran extranjeros y Chema me puso al día de quien estaba atizando y quien no. Había muchas fichas en aquella mesa, y mi objetivo era crearme una imagen de maníaco para que me pagaran en caso de que me llegara un cañón. Dicho y hecho, abrí varios botes y resubí dos veces al jugador de mi derecha, del cual había detectado un tell en su patrón de apuestas. Había aumentado a 70.000 puntos sin mostrar ni una sola carta.

Para cuando tuve la mano más importante del torneo, acababa de eliminar a Chema Felices con mi 6-7 de corazones contra su QQ, lo cual creo que dejo huella en mis rivales, ya que luego el holandés subió a 4.000 en ciegas 600-1.200 y le resubí a 15.000 desde ciega pequeña con 10-9 de corazones. Yo era el líder en fichas de la mesa en ese momento y él el segundo, con unos 120.000 puntos. El flop fue A-8-3 con dos corazones, un flop muy bueno porque puedo representar el as, y porque me da un proyecto que está muy escondido en caso de que se complete (mi rival me pondrá en parejones y manos como A-K o A-Q cuando resubo). Apuesto 19.000 y mi rival me paga. El turn es un 6 de tréboles que me daba 3 outs más en forma de sietes para escalera. Como el bote ya era muy grande, mi objetivo era tirar al holandés de ese bote. En caso de que me pagara siempre tenía 12 cartas para ganar. Pero estaba convencido de que una apuesta en el turn iba a tirar a cualquier mano que tuviera que no fuera dobles o trío. Fui all-in porque en el bote ya había 70.000 puntos y él tenía detrás 80.000. Mi sorpresa fue cuando me pagó y vi su mano: A-6 de diamantes, que había ligado dobles en el turn. Estoy convencido de que si su mano no hubiera mejorado se hubiera tirado en el turn, ya que estoy representando A-K o A-Q. Por eso mi movimiento va a ser rentable a largo plazo, el 80% de veces se va a tirar, y las que me pague, pues todavía tengo un 26% de posibilidades de llevarme la mano. El river no me ayudó y me quedé de nuevo en la media. El holandés se puso líder del torneo. Una pena que se me escapara esa oportunidad de ponerme chip-líder a falta de 45 jugadores, ya que la burbuja de premios estaba cerca. Un par de niveles más tarde me eliminaban tras ir all-in con Q-10 con menos de 10 ciegas y toparme con A-K.

De todos modos el torneo me ha dejado muy buenas sensaciones, tras dos torneos entrando en premios y en éste llegar tan lejos y saber que en los tres torneos he estado en el Top-5 de fichas en algún momento significa que estamos haciendo las cosas bien. En cuanto la diosa Fortuna nos sonría y no nos haga perder ese bote importante a falta de pocos, estoy seguro que os podré contar la “Crónica de una mesa final anunciada”.

¡Suerte en las mesas!

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